Su parque del lago, la cuña verde, el anillo verde ciclista a solo cinco minutos andando de mi casa, la Safa, las lonjas, la biblioteca, el pabellón donde he jugado tantos años, incluso las zonas a la que nos daba miedo pasar de pequeños como El Ruedo…Pero, ¿acaso no tiene Rivas todo esto? Detrás de mi casa queda el Parque del Sureste El Parque, la pista (prometo que algún día volveré a las series), también tiene bibliotecas y también zonas que no hace tanto tiempo me daba miedo ir también…Entonces…¿qué es lo que le falta a Rivas? Ellos.
A Rivas lo que le faltan son las noches de veranos adolescentes mal sentados en los bancos del barrio dejándonos lo poco que nos daban nuestros padres en unas Coca Colas y las mañanas yendo de piscina en piscina a la urba de quien nos invitase del grupo, los tintos en Li con vosotros casi planeados “cinco minutos” antes, los descubrimientos nuevos como “El Charly” para algún viernes tonto, los jueves de BK como si tuviésemos quince años, “el posadero”, los planes improvisados, “las casas solas y sus juegos de mesa”, los paseos sin más un lunes por la tarde o el Fifa en mi casa pensado diez minutos antes en una tarde de aburrimiento. Lo que voy a echar de menos del barrio es a vosotros, ya sabéis quienes sois, así que no voy a poner por aquí vuestros nombres.
Siempre os estaré eternamente agradecidos por haber crecido conmigo, cuando hemos estado más unidos y cuando no tanto, por estar siempre cuando me habéis hecho falta y por todos los momentos que nos quedan a partir de ahora.
Dejo mi barrio para ir a Rivas, pero Moratalaz siempre será mi barrio, porque es donde estáis vosotros y el sitio, al que, cada pocos días, debo volver.